Cuando era pequeña me gustaban mucho las Spice Girls, mi padre me trajo un cassette y todo del disco de Wannabe desde Inglaterra. Luego, desde entonces, solo me hice fan de música que veía en la tele como S-Club 7 u Operación Triunfo. Pero nunca sentí esa sensación de fenómeno fan total como las locas de los Beatles o como mis amigas a las que de adolescentes les gustaba Green Day o My Chemical Romance.
Esto fue hasta que los Kings of Leon llegaron a mi vida.
